miércoles, 11 de noviembre de 2020

El pago por sus mentiras

A Javier le gustaba mucho hacerce pasar por chicas en el ámbito virtual, al principio solo fue ponerse un nombre femenino y la foto de una chica en los juegos en linea para que lo ayudarán y le dejarán los mejores ítems, pero después llegaba cada ves más lejos, creando cuentas de Facebook falsas para hablar con otras chicas con confianza y difundir rumores para que terminaran con sus novios, era algo muy molesto y hasta sierto punto malévolo pero como nadie nunca le puso un alto siguió asiendolo y todo culminó cuando se pasó de la raya.

En una de esas ocasiones se abrió una cuenta en una página de citas haciendose pasar por una chica de 18 años que buscaba diversión, le parecía muy gracioso burlarse de las personas que buscaban una cita o una acompañante y lo más triste es que empezó a pedir dinero para pasar fotos íntimas y encuentros con ella, lamentablemente muchos cayeron en eso y cuando le pagaban en ni siquiera se molestaba en mandar fotos de Internet para mantener su mentira y cuando arreglaba encuentros llevaba a los clientes a lugares muy peligrosos y muchos de esos encuentros terminaron mal, fue entonces cuando alguien le puso fin a esto, Javier se había burlado de la persona equivocada y en cuanto el tipo le dijo que iba a ajustar cuentas el le dijo que suerte con eso y ese fue su fin.

El chico no solo rastreo la dirección de su casa, si no que cuando llegó uso una habilidad mágica para transformar a Javier en una chica de 18 años tal como decía, el intento defenderse pero el hechizo también lo controlaba y forzó a Javier a vestirse sexy para su gran noche, el había pagado por un encuentro sexual y eso Hiba a obtener, entonces el ingenio Javier pensó en que lo soportaría pero en cuanto sintió el duro pedazo de carne de ese hombre entrar en su culo se arrepintió de haberse echo pasar por una chica.

 
Entonces después de la dura penetrada que le dieron el chico decidió hacerce cargo de Javier, llamándola Jimena y convirtiéndola en su fuente de ingresos ya que ahora sigue ofreciendo sus compañías en la página de citas con encuentros sexuales verídicos para sus clientes y darle todo el dinero a su nuevo amo, ahora Javier trabaja como una prostituta vendiendo su culo por su estupidez.


Al final fingir ser otra persona le salió mucho más caro y es algo que lo acompañará el resto de su vida.

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